Rizobacter crece en el mercado internacional y se prepara para un nuevo salto tecnológico en la producción de biológicos

La empresa líder en microbiología agrícola continuará en la senda de desarrollo comercial y tecnológico  que  transitó en el 2020, a pesar de la incidencia de la pandemia. El foco está puesto en la gestión sustentable del suelo, las aplicaciones y las semillas.

En un año marcado por las contingencias de la pandemia de Covid 19,  Rizobacter no resignó sus objetivos de desarrollo y crecimiento  y pudo concretar inversiones en infraestructura para la puesta en marcha de dos laboratorios, avanzar en la apertura de  mercados en el exterior, y mostrar un buen desempeño  económico, logrando sus metas comerciales y nuevas fuentes de financiamiento en el mercado de capitales.

Asumiendo el rol de actividad esencial, como parte de la cadena de valor para la producción de alimentos, reorganizó su estrategia y el trabajo de sus colaboradores siguiendo un plan de contingencia, y consolidó sus proyectos para hacer más eficiente su capacidad productiva, enfocada principalmente en desarrollos tecnológicos y agronómicos para la gestión sustentable del suelo, las aplicaciones y las semillas.

Este año logró concretar la inversión para la puesta a punto de dos laboratorios que le permitirán dar un nuevo salto en los estándares de calidad y también responder a los recientes cambios en registro y fiscalización de productos microbiológicos.

La compañía sumará eficiencia a todo el proceso productivo. a través de la adopción de nuevas tecnologías como la genética molecular, contadores automáticos de microorganismos y un laboratorio de inóculos que hará posible incrementar diez veces el volumen de producción. Así busca llegar a soluciones más rápidas y resultados más certeros para un mercado internacional de biológicos exigente y en crecimiento.

En total, se invirtieron 4 millones dólares en la actualización de infraestructura, obras de mantenimiento y recambio de la flota de vehículos. 

Nuevos mercados y más registros

Atenta al aumento de la demanda de productos biológicos para el desarrollo de la agricultura en el mundo, la compañía sigue desplegando su presencia internacional en Europa, Asia, África y Norteamérica, mientras continúa consolidando su posición en Latinoamérica y liderando el mercado local. Cabe destacar que en el segundo trimestre de 2020, la facturación se incrementó 46 %, impulsada sobre todo por un aumento de las ventas internacionales de adyuvantes, biofungicidas, inoculantes y packs para tratamiento de semillas.

Este año  logró hacer base en Serbia, Croacia, Hungría, Malawi, Ganha y Chile, por lo que su presencia se eleva a un total de 38 países.

Por otra parte, en la  subsidiaria de Brasil, hubo un desarrollo organizacional que motorizó el crecimiento del staff de la compañía. Durante el 2020  la plantilla se incrementó en un 5 %, y se aseguró  la empleabilidad a los colaboradores.

También este año Rizobacter continuó ampliando su portafolio al lograr 36 nuevos registros de productos. La empresa cuenta con un total de 346 marcas y solicitudes de marcas en Argentina y un total de 302 registros y solicitudes a nivel internacional.

Financiamiento

Durante el segundo trimestre de 2020 Rizobacter, principal subsidiaria operativa del Grupo Bioceres Crop Solutions,  logró captar la confianza del mercado de capitales y concretó  una emisión de deuda exitosa con financiamiento por 15 millones de dólares a través de la emisión de Obligaciones Negociables (ON) Serie III, con una duración de 18 meses y una tasa de interés nominal anual de 4,73 por ciento. Posteriormente, se completó  la emisión de la Serie IV del programa de Obligaciones Negociables por un monto de $17 millones de dólares, con un plazo de 36 meses y tasa de 0%.

Con esta emisión, la compañía alcanzó  su objetivo de incrementar la liquidez y lograr una estructura de deuda adecuada a sus  planes de crecimiento comercial y desarrollo tecnológico.

Crecimiento sustentable

Rizobacter actualizó sus compromisos y metas medio ambientales, iniciando el camino hacia la certificación de la huella de carbono corporativa bajo el marco de la norma internacional ISO 14064 . De esta manera, se profundizó en la empresa un proceso de mejoras,  alineado a un paradigma de agricultura baja en emisión de carbono.

Dentro de sus objetivos de crecimiento, se destaca el desarrollo de soluciones de base biológica que puedan asociarse  a un modelo de trabajo agrícola sustentable y regenerativo.

“Queremos garantizarle a los productores el acceso a tecnologías que sean capaces de ir mejorando siempre la forma de hacer  agricultura. Hemos trazado un plan de  inversiones en investigación, desarrollo tecnológico y capacitación en busca de establecer estas soluciones con mucho valor agregado, más eficientes, precisas y sustentables, que se adaptan a las altas demandas del mundo de hoy, no solo en cantidad de rindes sino también en calidad de producción“, aseguró Ricardo Yapur, CEO de Rizobacter.

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