Agroindustria bonaerense intercambia experiencias con Chile para potenciar la producción de hortalizas

Durante su visita a Santiago de Chile, el Ministro de Agroindustria bonaerense, Leonardo Sarquís, mantuvo un encuentro de trabajo con la Directora General de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), Claudia Carbonell, con quien analizó la situación hortícola en ese país, donde la actividad genera alrededor de 20 mil empleos directos y el consumo promedio es de 227 gramos por habitante por día.

Pensando en el próximo lanzamiento en la Provincia una estrategia de hortalizas 2020, el Ministro Sarquís abordó con la funcionaria chilena la cadena de valor hortícola en la que se incluyen mercados mayoristas que comercializan más de un millón de toneladas anuales. Cabe destacar que en Chile el 60 por ciento de las hortalizas se destinan al mercado interno.

En ese sentido, Sarquís aseguró que “uno de los objetivos sobre los que estamos trabajando con la Gobernadora María Eugenia Vidal es promover la producción de hortalizas. Por eso, en los próximos días estaremos lanzando un programa pensado para desarrollar todo el potencial de un segmento muy importante de nuestra agroindustria”.

En la Provincia de Buenos Aires se produce el 34 por ciento de las hortalizas del país y existen 60 mil productores familiares, aunque solamente 6 mil se encuentran registrados. Por ese motivo, la Dirección de Agricultura del Ministerio trabaja junto a las organizaciones de productores en el diseño de mecanismos para la formalización de la actividad; inocuidad alimentaria; régimen laboral; agregado de valor; y ordenamiento territorial.

Asimismo, se trabaja con los productores bonaerenses en la inserción y comercialización de sus productos, tanto a través del Mercado Central como también mediante el lanzamiento de líneas de créditos a medida.

El objetivo es tomar del caso chileno las mejores experiencias como la puesta en marcha de ferias libres, donde se genera el 70 por ciento del consumo interno de productos hortícolas frescos.

Otro elemento destacable del trabajo chileno en materia agroindustrial es el rol del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), que apunta a la promoción de las buenas prácticas agrícolas (BPA) y brinda reglas claras; facilidades; herramientas; acceso al financiamiento; y contención.

Este organismo también fomenta la comercialización en forma directa de productores asociados a los supermercados y da un “sello de manos campesinas” donde distinguen a los productos que hacen pequeños productores con procesos de mejora general.

La participación del Ministerio de Salud de Chile también es clave y a partir de este año los productos alimenticios que se comercializan en ese país deben tener etiqueta que indique porcentaje de sodio, calorías, azúcares y grasas.

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