Ecuador pide a países de la Celac elaborar “propuesta fuerte” para la Cumbre de Cambio Climático de Paris

El Gobierno de Ecuador, país que preside la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), instó hoy a los países miembros a “llevar una propuesta fuerte” en defensa de la Tierra a la Cumbre del Cambio Climático (COP21) en París.

El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, hizo ese llamamiento al inaugurar en Quito una reunión ministerial dirigida a buscar una posición común en la COP21, que tendrá lugar del 30 de noviembre al 11 de diciembre con el fin de llegar a un acuerdo vinculante para hacer frente a la amenaza del cambio climático de una manera global.

Patiño instó a los asistentes a “construir una plataforma de acuerdos” que permita que en París “se valoren los argumentos y las denuncias de una de las regiones con mayor diversidad ambiental y cultural” del planeta.

La prensa solo tuvo acceso al inicio de la sesión de trabajo, en la que participan una decena de ministros de Relaciones Exteriores y del Medio Ambiente y otros altos funcionarios de los 33 países de la Celac, según fuentes de la Cancillería ecuatoriana.

En su intervención, Patiño señaló que, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) la región destinará en los próximos cien años entre el 1,5 % y el 5 % de su producto interno bruto (PIB) a combatir el cambio climático y sus efectos.

Esto afectará a las expectativas de la zona en cuanto a la creación de condiciones de vida dignas y de lucha contra la pobreza, un problema que, según dijo, sufren 164 millones de habitantes de la región y de ellos, a 84 millones en grado extremo.

La situación obliga a los países del área a gastar ingentes recursos en preservar su riqueza biológica o para que la explotación petrolera se lleve a cabo en las mejores condiciones, agregó.

“Los principales causantes históricos de la depredación ambiental no pueden pretender endosarnos su responsabilidad”, en especial cuando ello “implica atentar contra la necesidad de avanzar en la erradicación de la pobreza y de crecer como sociedades justas y equitativas”, aseguró.

Ante el escenario actual, el ministro de Ecuador propuso a sus colegas que el bloque asista a la COP21 para “demandar la adopción de un acuerdo jurídicamente vinculante” que sea “aplicable a todas las partes y que contribuya a fortalecer la gobernanza ambiental y el régimen climático global en base al multilateralismo y a la transparencia”.

Consideró que la Celac tiene “el encargo de llevar una propuesta fuerte como región” a la conferencia de París.

“Tenemos que proteger el planeta y tenemos que hacerlo en nombre de nuestros pueblos”, enfatizó Patiño al invitar a los ministros a trabajar para lograr “que la gente viva con dignidad y en armonía con sus semejantes”, así como para que disfrute de una vida “en equilibrio con la naturaleza”.

Patiño advirtió de que, según informes científicos, de seguir la tendencia actual, en menos de tres décadas las emisiones de gases de efecto invernadero se habrán duplicado y subrayó que, en la actualidad, los esfuerzos para paliar los efectos del cambio climático se ven superados por el creciente consumo de la energía que produce los citados gases.

Según el ministro ecuatoriano, el daño ambiental tiene que ver también con los problemas de la pobreza, que está vinculada a la existencia de suelos erosionados, a la falta de tratamiento de residuos sólidos, a la afectación de fuentes de agua por ausencia de saneamiento ambiental e infraestructura sanitaria, entre otros.

Se estima que 50 millones de personas son hoy “refugiados climáticos” a causa de fenómenos como huracanes, tormentas tropicales, sequía, tsunamis e inundaciones, y que la cifra podría situarse entre 300 y 1.000 millones en 2050, comentó.

Además, dijo que se calcula que el 70 % de la deuda externa de los países caribeños se relaciona con la prevención y respuesta a los desastres naturales vinculados al cambio climático.

“Si en esta conferencia (COP21) fracasamos y no logramos acuerdos vinculantes para proteger el único planeta que tenemos, podría empezar el entierro de nuestra civilización”, advirtió.

Por ello alentó a los asistentes a trabajar para lograr el éxito y poder asistir a la siguiente conferencia “con el cántico del primer manifiesto ecológico, escrito por San Francisco de Asís en 1225, agradecido por el hermano viento, por el aire, la nube, el cielo sereno y todo tiempo”.

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